Regalando sonrisas

La estudiante, Ana Romero, con varios
de los juguetes que tiene pensado donar
Entrevista a Ana Romero, estudiante de Derecho de 19 años y colaboradora en la recaudación de juguetes para niños en la Cruz Roja de Barcelona.

Empezó a donar sus juguetes hace cuatro años y, desde aquel entonces, no se ha planteado dejar de hacerlo. Ha colaborado para que los niños más necesitados puedan llegar a tener también un juguete para Navidad.


Asegura que "regalar un juguete por estas fechas no cuesta nada  comparado con la satisfacción que se siente después de hacerlo". Recomienda que las personas rebusquen en sus casas, ya que un juguete guardado en el fondo del armario puede cambiar el día de una familia con pocos recursos.


¿Qué te llevó a querer dar tus antiguos juguetes a los niños más necesitados?

Yo de pequeña me lo pasaba muy bien jugando, me inventaba muchas historias con mis juguetes y la mayoría de ellos tienen valor sentimental. Por eso mismo, no soporto la idea de que se queden guardando polvo en mi casa. Vi que existía la posibilidad de que mis juguetes siguieran en uso y que, además, hicieran felices a niños que lo necesitan.

¿Cuántos juguetes has llegado a dar a este tipo de asociaciones?, ¿has tenido alguna vez algún tipo de problema con ellas?

Tengo muchísimos juguetes pequeños, por ejemplo, que he llevado a la cruz roja en cajas envueltas en forma de regalo. No sé cómo explicarlo, pero cuando estás entregando una caja llena de juguetes, te sientes realmente realizada. ¡Ah! y sobre el hecho de tener algún problema… no. Yo creo que nunca he tenido problema alguno, llevar tus juguetes es muy fácil y muy rápido.

¿Este año ya has donado juguetes?

Aún no, pero ya tengo en una bolsa un par que me hacen especial ilusión. Uno de ellos es una casa de muñecas de Barbie; el otro, es un busto para hacer peinados, también de Barbie porque yo de pequeña estaba un poco obsesionada con las muñecas en general (risas).

Me has explicado que te gusta llevar juguetes a asociaciones, ¿has formado parte de la entrega de estos mismos juguetes a los niños en persona?

Pues la verdad es que de momento no. Sé que me gustaría ver la cara que ponen al recibir los juguetes, pero no he tenido la oportunidad por temas de fechas. En Navidad aprovecho para estar lo máximo que puedo con mi familia y, desde hace un año, también para estudiar.

No sé si lo recordarás pero, ¿qué juguete ha sido el primero que donaste y por qué decidiste que ese fuera el primero?

Pues… La verdad es que recuerdo que eran juguetes a los que no les tenía mucho aprecio, en concreto, eran los más nuevos que tenía y casi no había jugado con ellos.

¿Cómo cambiaste de idea los siguientes años?

Bueno... Tuve que pensarlo bien poco ya que me gustó mucho poder ayudar en una causa tan bonita como esta. La segunda vez que doné mis juguetes, no pensé demasiado en el valor que tenían para mí, sino en hacer felices a todos aquellos niños que, gracias a los regalos de todas las personas que colaboramos, pueden tener su nuevo juguete para Navidad.